familia widsor
La Dinastía de los Windsor
Enrique VII tuvo una gran influencia en la monarquía inglesa. Se casó en seis ocasiones, la primera con Catalina de Aragón. Se divorció después, para lo cual se separó definitivamente del Estado de la Iglesia Romana. Jorge V (1865-1936), abuelo de la actual Reina dejó el trono a su hijo Eduardo VIII, quien renunció al trono por amor y abdicó en favor de su hermano Alberto, duque de York, que asume el nombre de Jorge VI. Casado con Lady Isabel Bowes-Lyon se ganaron la confianza y el apoyo de todos sus subditos.
Su primera hija Isabel Alejandra María Windsor (actual Reina), nació en Londres el 21 de abril de 1926. La princesa Isabel, junto a su hermana la princesa Margarita, nacida cuatro años después, recibieron su primera educación en casa. Cuando su padre fue elevado al trono tras la abdicación de Eduardo VIII, en 1936, se convirtió en heredera, ampliándose entonces sus estudios a temas de Historia y Derecho Constitucional. A principios de 1942 fue nombrada coronel de los Grenadier Guards y el día que cumplió 16 años realizó su primera misión en público al pasar revista a este regimiento.
Boda de Isabel II
En 1947 fueron anunciados los esponsales de la princesa Isabel y del teniente Felipe Mountbatten, hijo del príncipe Andrés de Grecia y tataranieto de la Reina Victoria (en la actualidad Su Alteza Real el príncipe Felipe, Duque de Edimburgo), a quien la Princesa conocía desde hacía muchos años. La boda se celebró en la Abadía de Westminster, el 20 de noviembre de 1947. Después de haber contraído matrimonio, las princesa Isabel, acompañada del duque de Edimburgo, hizo visitas oficiales a Francia y Grecia. En 1952, al estimarse que no era prudente que el rey Jorge VI hiciese su viaje oficial a Australia y Nueva Zelanda dado su mal estado de salud, la joven pareja emprendió esa visita. Fue precisamente en la primera etapa del viaje, mientras se hallaba en Kenia, cuando Isabel II recibió la noticia del fallecimiento de su padre y de su ascensión al trono. La coronación de Su Majestad tuvo lugar en la Abadía de Westminster, el 2 de junio de 1953. La Reina Isabel y su marido han tenido cuatro hijos: la princesa Ana, el príncipe Carlos, futuro Rey, el príncipe Andrés y el príncipe Eduardo. Todos ellos se han divorciado a excepción del príncipe Eduardo, que en la actualidad está casado con Sophie Rhys-Jones
![]() Isabel de Inglaterra |
El Príncipe Heredero
Carlos de Inglaterra se convirtió en heredero al trono en 1952, y es el primer miembro de la familia real británica con graduación universitaria. El Príncipe contrajo matrimonio con Lady Diana Spencer el 29 de julio de 1981, en la catedral de San Pablo, en una ceremonia oficiada por el arzobispo de Canterbury. De su matrimonio han nacido dos hijos, el primogénito, príncipe Guillermo, y el príncipe Enrique, que ocupan el segundo y tercer puesto respectivamente en la línea de sucesión al trono británico. El matrimonio de los príncipes de Gales fracasó, desembocando en una separación el 9 de diciembre de 1992, después de insistentes rumores y escándalos publicados en la prensa sensacionalista británica. En junio de 1994 el Príncipe admitió en un documental de televisión su infidelidad. Era la primera vez que hacía una cosa así un miembro de la realeza británica. La relación entre los príncipes de Gales obligó a Isabel II a intervenir y pedir a la pareja que agilizaran los trámites del divorcio, en una carta enviada a ambos en diciembre de 1995. Después de meses de negociaciones entre los abogados de Carlos y Diana, el 12 de julio de 1996 se anunciaba formalmente la petición de divorcio, que se resolvió el 28 de agosto de ese año.
La muerte de la Princesa Diana
Un año después, el 31 de agosto de 1997 fallecía en accidente de tráfico en París la princesa Diana, y fue el príncipe Carlos el encargado de repatriar los restos hasta Gran Bretaña. El 6 de septiembre presidió el cortejo fúnebre, junto a sus hijos, su padre, el duque de Edimburgo, y el hermano de Lady Di. En la actualidad, Carlos mantiene ya a ka vista de todos, su relación con su gran amor, Camila Parker-Bowles, con la que podría llegar a casarse.
![]() Carlos y Guillermo de Inglaterra |
Muerte de la Reina Madre
En 2002 la Familia Real británica perdió a dos de sus miembros más queridos: la Princesa Margarita, hermana de la reina, el 9 de febrero y la Reina Madre, que falleció el 30 de marzo. En la actualidad, todas las esperanzas de la recia monarquía británica están puestas en el hijo de Carlos y Diana, el Príncipe Guillermo, que se especula que será el próximo rey de Inglaterra.
A Monarquia é a mais velha instituição de governo no Reino Unido, tendo suas raízes no século V e sua afirnmação no reinado de Athelstan (895 - 939). No início do século XVII (1603) as Coroas inglesas e escocesas uniram-se em uma só monarquia, sob os esforços do rei Jaime I (1566-1625), o monarca aue fundou o Reino Unido e continuando a Dinastia dos Stuarts da Escócia. À União das Coroas foi seguida pela União dos Parlamentos (1707), embora hoje exista um Parlamento escocês que determina muito da legislação da Escócia agora, mas as duas Coroas permanecem unidas sob um único Soberano. Para conhecer sobre seus vários soberanos, seus resumos biográficos e sobre suas dinastias, clique nos itens a seguir, de acordo com seu interesse na pesquisa.
Parte 1: Antiguidade / Anglo-Saxões
(408 - 1013 / 1014 - 1016 / 1042 - 1066)
Parte 2: Os Dinamarqueses
(1013 - 1014 / 1016 - 1042) Parte 3: Dinastia da Normandia
(1066 - 1154) Parte 4: Dinastia de Plantagenet
(1154 - 1399) Parte 5: Casa de Lancaster
(1399 - 1461) Parte 6: Casa de York
(1461 - 1485) Parte 7: Dinastia de Tudor
(1485 - 1603) Parte 8: Dinastia de Stuart de Escócia
(1603 - 1714) Parte 9: Casa de Hannover
(1714 - 1901) Parte 10: Dinastía de Windsor
(1910 - ...)
En el siglo XV, la nobleza inglesa era menos numerosa que en otros países del continente y estaba unificada; no existían señores con dominios territoriales independientes. Las ciudades, desde su origen, dependieron del rey, y por esto tuvieron libertades económicas y comerciales. Como en el resto de las sociedades europeas occidentales, durante el siglo XIV la nobleza inglesa —reunida en el Parlamento— enfrenté a la monarquía. Sin embargo, la administración y la autoridad real en Inglaterra fueron mucho más fuertes y estuvieron centralizadas mucho antes que en el resto del continente. Además, la lealtad de la nobleza a la monarquía estuvo asegurada durante más de cien años (entre 1339 y 1453 se desarrolló la Guerra de los Cien Años) por las victorias inglesas en los campos de batalla, en territorio francés. Pero cuando los ingleses fueron expulsados de Francia, los nobles más poderosos comenzaron a luchar entre sí por la sucesión al trono. Entre 1455 y 1485 se desarrollé la Guerra de ¡as Dos Rosas entre la Casa de Lancaster (rosa roja) y la Casa de York (rosa blanca), las dos más grandes familias de terratenientes del reino.
Los Tudor y la nueva monarquía absoluta
En 1485, Enrique VII, heredero de la Casa de Lancaster y de la Casa de York, resulté vencedor en la Guerra de las Dos Rosas y fundó la dinastía Tudor. Su objetivo más importante fue concentrar y reforzar, nuevamente, el poder de las instituciones centrales de la monarquía, debilitadas por los enfrentamientos entre los nobles. Bajo su administración, los dominios reales se ampliaron y los ingresos de la corona se triplicaron. El Parlamento, que se reunía todos los años, dejó de ser convocado. Finalmente, el poder absoluto del rey se consolidó cuando Inglaterra se enfrenté con la Iglesia Católica de Roma, y Enrique VIII se convirtió en el jefe de la Iglesia inglesa reformada, que se llamó anglicana.
William Shakespeare (1564-1616) fue un escritor inglés. y uno de los más grandes dramaturgos de todos los tiempos. Escribió dramas históricos inspirados en la tradición inglesa y en la antigüedad, como Ricardo III, Enrique V, Julio César, Antonio y Cleopatra, y también comedias de intriga y tragedias como Romeo y Julieta, Hamlety Rey Lear, entre otras.
“La monarquía se había convertido bajo los Tudor en un poder absoluto. La alta nobleza, al fin de la Guerra de las Dos Rosas, estaba aniquilada casi por completo; la nobleza interior, los campesinos propietarios de tierras y los burgueses ciudadanos querían ante todo paz y orden. Shakespeare, en sus obras, ve el mundo con los ojos de un burgués. Su defensa de la monarquía, lo mismo que la de sus contemporáneos, se explica por su miedo al caos.” Arnold Hauser, historiador húngaro-inglés contemporáneo, especialista en historia del arte.
Los Tudor y la nueva monarquía absoluta
En 1485, Enrique VII, heredero de la Casa de Lancaster y de la Casa de York, resulté vencedor en la Guerra de las Dos Rosas y fundó la dinastía Tudor. Su objetivo más importante fue concentrar y reforzar, nuevamente, el poder de las instituciones centrales de la monarquía, debilitadas por los enfrentamientos entre los nobles. Bajo su administración, los dominios reales se ampliaron y los ingresos de la corona se triplicaron. El Parlamento, que se reunía todos los años, dejó de ser convocado. Finalmente, el poder absoluto del rey se consolidó cuando Inglaterra se enfrenté con la Iglesia Católica de Roma, y Enrique VIII se convirtió en el jefe de la Iglesia inglesa reformada, que se llamó anglicana.

En 1527, sin heredero varón de ni esposa española Catalina de Aragón, el rey Enrique VIII hizo pública su decisión de divorcíarse, pero el papa Clemente VII rechazó su pedido. En 1531 el Parlamento reconoció al rey como cabeza suprema de la Iglesia de Inglaterra. Cuando se casó con Ana Bolena, Enrique VIII fue excomulgado por el papa. El rey contrajo matrimonio, sucesivamente, cuatro veces mas.
Isabel I y el origen del poder naval inglés
Otra diferencia entre Inglaterra, España y Francia durante el siglo XVI, fue que el Estado inglés bajo los Tudor no organizó un ejército regular. En la primera mitad del siglo, mientras Carlos V y Francisco I luchaban por Italia, los ingleses, protegidos por su situación insular, se mantuvieron a la defensiva. Esta política tuvo una consecuencia muy importante en la sociedad inglesa: una parte de los nobles ingleses abandonaron la actividad guerrera y se dedicaron a actividades comerciales mucho antes que en cualquier otra región del continente.
Cuando en la segunda mitad del siglo XVI, Inglaterra participó de las guerras de religión que originaron nuevos conflictos entre los países europeos, La monarquía inglesa impulsó la modernización de la flota real equipándola con barcos de guerra muy superiores a los españoles y portugueses. Después de la destrucción de la Armada Invencible española en 1588, quedaron establecidas las condiciones para el dominio inglés de Los mares.
Este dominio marítimo tuvo una consecuencia muy importante: la flota se podía usar para la guerra pero también para el comercio. Desde entonces la mayor parte de la flota inglesa estuvo compuesta por barcos mercantes adaptados temporalmente para la batalla mediante cañones y que podían volver al comercio una vez terminada la guerra. En su reinado, Isabel promovió el desarrollo naval y “llegó a ser la dueña de la flota más poderosa que Europa haya visto nunca”. Además, el costo total de la armada y su mantenimiento era mucho más bajo que el de un ejército permanente. En 1603 Isabel murió sin descendencia y la dinastía Tudor fue reemplazada por la dinastía Estuardo.
Dos siglos de guerras
Durante los siglos XVI y XVII, Europa se convirtió en un gran campo de batalla. Pero en el desarrollo de esos dos siglos, las guerras se originaron por diferentes motivos. A comienzos del siglo XVI, el motivo más frecuente de las guerras era el conflicto entre dinastías que luchaban por el dominio de un mismo territorio (como por ejemplo, la lucha entre los Habsburgo de Austria y España y los Valois de Francia por el dominio sobre Italia).
Entre 1550 y 1650, el conflicto religioso entre los Estados que apoyaban la reforma protestante y los que luchaban contra ella, se superpuso a las luchas por la ampliación de los territorios. Este conflicto frecuentemente intensificó las rivalidades originadas por otros motivos (la Guerra de los Treinta Años —entre 1618 y 1648— en la práctica enfrentó a la totalidad de los Estados europeos. Comenzó como un conflicto religioso pero se convirtió en una lucha por el poder en Europa entre los Estados territoriales, el imperio, las ciudades y los príncipes).
En la segunda mitad del siglo XVII, los conflictos originados por el dominio de mercados y rutas comerciales provocaron enfrentamientos marítimos. Estas disputas se produjeron entre los Estados en los que los grupos burgueses eran más poderosos (como por ejemplo, la guerra entre Inglaterra y Holanda que, con intervalos, se desarrolló entre 1652 y 1674).


