ATLANTA - Hace seis meses los científicos descubrieron un nuevo virus de la gripe, provocando temores de que un catastrófico brote mundial pudiera provocar que la gente cayera muerta en las calles, pero eso nunca sucedió.
Ahora que el temor inicial por la gripe porcina ha decrecido, las autoridades de salud advierten que el peligro aún no ha pasado.
"Tenemos muchos, muchos meses por delante durante los cuales no sabemos qué pasará y necesitamos tomar las mejores medidas que podamos para protegernos", destacó el doctor Tom Frieden, director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), la semana pasada. "Nuestra principal preocupación es que el virus pudiera mutar para volverse más letal".
A medida que se acerca el invierno, surge otro temor de un doble golpe: que resurja la gripe porcina y ataque a la gente joven antes de que la vacuna esté totalmente disponible y que la gripe estacional afecte a los ancianos.
Hasta la fecha, la influenza porcina ha provocado la hospitalización de cientos de miles de personas en todo el mundo y causado la muerte a por lo menos 4,500 personas, entre ellos por lo menos a 600 en Estados Unidos. Han muerto unos 81 niños, incluyendo muchos que no tenían problemas de salud crónicos.
Virus nuevo
Los CDC fueron los primeros en identificar a la nueva gripe. Fue el 15 y el 17 de abril cuando la agencia determinó que las muestras nasales de dos niños del sur de California contenían el virus de la influenza porcina, la cual no había sido detectada antes. Se ha determinado que contiene rasgos de gripe aviar y de gripe estacional.
Inicialmente los casos representaban más un rompecabezas científico que una amenaza para la salud pública. Los dos niños se recuperaron, pero los científicos quedaron perplejos sobre la manera en que la habían contraído, en vista de que los pequeños no habían estado en contacto entre sí, ni habían estado expuestos a cerdos.
Una semana después, la situación se tornó más dramática, cuando los exámenes médicos vincularon a los dos niños y a un puñado de casos subsiguientes en Estados Unidos a cientos de casos en la capital de México.
México abrumado
Las autoridades mexicanas cerraron escuelas, museos, bibliotecas y salas de cine a fin de detener el contagio del mal mientras que versiones iniciales informaban que éste estaba matando por lo menos a una de cada 15 personas que lo padecían, una tasa de mortalidad tres veces más elevada que la terrible pandemia de gripe de 1918-19.
Los estudios indicaban que los millones de vacunas para prevenir la “gripe estacional” administradas durante el invierno pasado no ofrecían protección contra el raro mal.
Sin embargo, la buena noticia era que aunque la vacuna contra la gripe no daba resultado, la medicina antiviral Tamiflu reduce la gravedad del mal si se toma inmediatamente después que comienzan los síntomas.
Las personas mayores de 55 años parecían no ser afectadas mucho por el nuevo virus.
SAN MARTÍN Y LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ EL PROCESO DE LA INDEPENDENCIA DEL PERULas corrientes libertarias del siglo XVIII, que llevaron a la independencia de los Estados Unidos y precedieron la caída de la monarquía francesa, repercutieron en los países de América Latina con protestas, revueltas y rebeliones.
Fernando VII, rey de España, había logrado frenar todo intento de emancipación en las colonias. Es así, que a comienzos de 1816, solo quedaban como unicos focos de agitacion libertaria: las Provincias Unidas del Río de la Plata (Argentina), y la Región de los Llanos Orientales del Orinoco (Venezuela). Fue de estos dos históricos lugares de donde partieron las dos Corrientes Libertadoras que convergieron hacia el Perú: la del Sur, al mando deDonJosé de San Martín (1820), y la del Norte, comandada por Don Simón Bolivar.
Buena parte de los peruanos combatieron en el batallón "Legión Peruana", en el que destacaron el General La Mar, los oficiales Ramón Castilla, Miguel San Román y Narciso Tudela, todos ellos distinguidos por acción heroica en el campo de batalla.
SAN MARTIN EN EL PERU
El Ejército Libertador del Perú zarpó del Puerto de Valparaiso, el 20 de agosto de 1820. La expedición constaba de 4118 hombres de las diferentes armas: caballeria, infanteria y artilleria. Despues de 18 días de navegación, el memorable 8 de setiembre de 1820, se inició el desembarco de la Expedición Libertadora en la bahía de Paracas (departamento de Ica). Seguidamente, los patriotas ocuparon Pisco, Chincha y demás haciendas inmediatas. San Martin estableció entonces su Cuartel General en Pisco.
Desembarco de San Martín en Paracas
ACTA DE LA INDEPENDENCIA DEL PERU
San Martín ocupa Lima y reúne a Cabildo Abierto el 15 de julio de 1821.
Don Manuel Pérez de Tudela, más tarde Ministro de Relaciones Exteriores, redacta el Acta de la Independencia, que fue suscrita por las personas notables de la ciudad:"En la ciudad de Los Reyes, el quince de Julio de mil ochocientos veintiuno. Reunidos en este Excmo. Ayuntamiento los señores que lo componen, con el Excmo. e Ilmo. Señor Arzobispo de esta santa Iglesia Metropolitana, prelados de los conventos religiosos, títulos de Castilla y varios vecinos de esta Capital, con el objeto de dar cumplimiento a lo prevenido en el oficio del Excmo. Señor General en jefe del ejercito Libertador del Perú, Don José de San Martín, el día de ayer, cuyo tenor se ha leído, he impuesto de su contenido reducido a que las personas de conocida probidad, luces y patriotismo que habita en esta Capital, expresen si la opinión general se halla decidida por la Independencia, cuyo voto le sirviese de norte al expresado Sr. General para proceder a la jura de ella. Todos los Srs. concurrentes , por sí y satisfechos, de la opinión de los habitantes de la Capital, dijeron: Que la voluntad general está decidida por la Independencia del Perú de la dominación Española y de cualquiera otra extrajera y que para que se proceda a la sanción por medio del correspondiente juramento, se conteste con copia certificada de esta acta al mismo Excmo. y firmaron los Srs.: El Conde de San Isidro- Bartolomé, Arzobispo de Lima, Francisco Javier de Zárate- El Conde de la Vega de Ren- El Conde de las Lagunas-Toribio Rodriguez-Javier de Luna Pizarro-José de la Riva Aguero-El marquez de Villa fuerte ..".
PROCLAMACION DE LA INDEPENDENCIA DEL PERU
El 28 de Julio de 1821 se reúne el Cabildo Abierto en Lima, declarando junto con el pueblo la Independencia del Perú de la dominación española y de cualquier otra dominación extranjera. Don José de San Martín proclama y jura la Independencia del Perú en la Plaza Mayor de Lima con las siguientes palabras:
EL PERU DESDE ESTE MOMENTO ES LIBRE E INDEPENDIENTE
POR LA VOLUNTAD GENERAL DE LOS PUEBLOS
Y POR LA JUSTICIA DE SU CAUSA QUE DIOS DEFIENDE
¡VIVA LA PATRIA!
¡VIVA LA LIBERTAD!
¡VIVA LA INDEPENDENCIA!"
Según el historiador Jorge Basadre, estas palabras simbolizaban un cambio histórico, había surgido el principio de "la voluntad de los pueblos".Las Ceremonias del 28 de Julio de 1821 por un testigo"...El 28 del mes anterior se juró en esta capital la Independencia del Perú. No he visto en América un concurso ni más lucido ni más numeroso. Las aclamaciones eran un eco continuado de todo el pueblo... Yo fui uno de los que pasearon ese día el estandarte del Perú independiente... Jamás podría premio alguno ser más lisonjero para mí, que ver enarbolado el estandarte de la libertad en el centro de la ciudad más importante de esta parte de América, cumpliendo el objeto de nuestros trabajos en la campaña ... ). En esa misma noche se dio refresco y baile en el cabildo. Ninguna tropa logró contener la aglomeración de gente y no pudo lucir el ambiguo que se preparó para los convidados (... ). En la noche siguiente se dio en el palacio del general un baile, al que asistieron todas las señoras, esto requeriría una descripción particular para lo que no tengo tiempo. La compostura con que se presentaron aquellas era elegante... Yo bailé mi contradanza de etiqueta con una señora y me separé con mis amigos a analizar los efectos de la política del gobierno antiguo". (Carta de Tomás Guido - amigo de San Martín - del 6 de agosto de 1821, a su esposa Pilar Spano).
Una de las devociones mas hermosas y extensas de los Colombianos es la del Niño Jesús, honrado bajo el título del Divino Niño. La confianza puesta en Jesús se fundamenta en Sus propias palabras:
Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Juan 14,13
La devoción al Divino Niño es providencial, es luz para un mundo que desprecia la vida humana y en que tantos niños son abortados o abandonados. ¡Cuánto glorifica a Dios que reconozcamos que El nos envió a Su único Hijo!. El se hizo un niño pequeñito, igual que nosotros en todo menos en el pecado.
Mientras el mundo apuesta por el poder de las armas y del dinero, que es la ley del más fuerte, Jesús nos enseña que el reinará por el amor cuando nos hagamos niños guiados por Su Padre Celestial. Nos pide una profunda conversión de corazón:
Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. Mateo 18,3
Vemos entonces que el objetivo primario de la devoción al Divino Niño ha de ser nuestra propia transformación para ser cada vez más como Jesús
El es el Camino, la Verdad y la Vida. El y solo El renueva nuestros corazones para que seamos también nosotros hijos del Padre. Esta devoción se hace en la misma fe que nos mueve a rezar en el Padre Nuestro: "Venga Tu Reino".
Historia de la devoción
Comienza la devoción al Divino Niño en Colombia en el año 1907, primero entre los carmelitas y después en la Comunidad Salesiana. Fueron tantos los favores concedidos que los devotos agradecidos propagaron la devoción por todas partes. Citamos el testimonio del milagro del 1915, reconocido por el obispo:
Mi hija María de 18 años venía padeciendo terribles dolores de reumatismo. Eran tan grandes los dolores que padecía y tan devastadora la inmovilidad que el reumatismo le estaba produciendo, que viéndola ya en peligro de muerte llamamos al sacerdote que la confesó y le administró el viático y la extremaunción.
No podía hacer el menor movimiento de pies o de manos sin sentir agudísimos dolores. Los medicamentos de los médicos no le producían ninguna mejoría. Uno de los mejores médicos de la ciudad venía cada día a visitarla, pero los ataques reumáticos eran cada día más fuertes y le daban unas convulsiones que la dejaban medio muerta.
El 10 de noviembre del año pasado cuando en uno de los terribles ataques creí que se moría, al ver que recobraba otra vez el habla, se me ocurrió una idea: corrí a mi habitación y me traje una imagencita del Divino Niño que nosotros veneramos con mucho cariño, y acercándome a la enferma le dije: "Hija, Nuestro Señor hizo la promesa de que si le pedimos por los méritos de su infancia, nuestra oración será escuchada. Pidámosle por los méritos de sus 12 primeros años de vida, si te conviene para la salud del alma, te conceda la salud del cuerpo. Dále un beso a la imagen del Divino Niño y la colocamos luego junto a los pies que tanto te duelen".
Ella besó amorosamente al queridísimo Niño Jesús y luego colocamos la imagen en lecho, junto a la enferma y rezamos con toda fe.
Pasada una hora, de pronto mi hija gritó entusiasmada: "Papá, papá, estoy curada". Y para demostrarme que si era verdad, movía los brazos y los pies en todas direcciones sin sentir el menor dolor (siendo que hasta hacia unos minutos al menor movimiento de un brazo o de un pie daba un grito de dolor). Estaba totalmente curada.
Pronto nos reunimos todos los familiares y emocionados dimos gracias al Milagroso Niño Jesús que hace tales maravillas. Después de once meses mi hija se encuentra muy robusta y sin el más mínimo dolor de reumatismo y recomendamos a las personas necesitadas a que en cualquier angustia, dolor o necesidad invoquen con toda confianza a l Niño Jesús que tanto goza ayudando a los necesitados. El Señor Obispo que nos honra con su amistad y que había venido varias veces a visitar a la enferma, atestigua también este milagro que los médicos no han logrado explicar.
Certificamos que esta declaración es verdadera, firmado: Heladio, Obispo de Cali.
Firmado, con inmensa gratitud al Niño Jesús: Manuel Sinisterra. Cali 1916.
El padre Juan del Rizzo y la devoción al Niño Jesús
El padre salesiano Juan del Rizzo llega a Barranquilla, Colombia, en 1914. Con gran esfuerzo se dedica a recaudar fondos para la construcción de un templo pero no tiene éxito. Fue entonces que tuvo la inspiración de pedir a Nuestro Señor por los méritos de su infancia. Desde entonces el éxito del padre fue extraordinario y se convirtió en un gran devoto del Divino Niño, dedicando su vida a la propagación de la devoción.
Después de 13 años de ministerio en Barranquilla, el padre del Rizzo fue trasladado a Medellín, donde continuó su labor exhortando a todos a confiar en Jesús por los méritos de su infancia. Al principio la devoción del padre del Rizzo se identificaba con la imagen del Niño Jesús de Praga, pero en Medellín una asociación de devotos a esa devoción se le opuso, alegando que ellos tenían la exclusiva sobre elNiño de Praga. ¡Posiciones absurdas que se dan entre los seres humanos! El padre del Rizzo buscó entonces otra forma de expresar su devoción al Niño Jesús. El sabía que los milagros no los hace la imagen sino el mismo Jesucristo que está vivo.
En 1935 el padre del Rizzo fue trasladado a Bogotá y, providencialmente, se encontró allí con una preciosa imagen del Divino Niño.Colocó el padre la imagen en unos terrenos baldíos del Barrio 20 de Julio de Bogotá. Desde allí pregonaba a todo quien escuchase los prodigios que Jesús otorga a quienes honran su santa infancia. Los milagros se multiplicaron: Curaciones, empleos, reconciliación de familias, protección de negocios.... pero sobre todo muchas conversiones.
La astronomía (del griego: αστρονομία = άστρον + νόμος, etimológicamente el "conocimiento de las estrellas") es la ciencia que estudia los astros a partir de la información que nos llega de ellos a través de la radiación electromagnética
La astronomía griega
Eudoxo
Astrónomo y matemático griego (408-355 a.C.) nacido en Cnido, se le atribuye el descubrimiento que supone que el año solar tiene 6 horas más de los 365 días, aunque este conocimiento será muy anterior. Además se le considera el primero que establece un sistema que explica los movimientos del sol y los planetas, intentando dar cuenta de las irregularidades manifiestas de los movimientos planetarios. Supone que la tierra permanece inmóvil en el centro, y el resto de los planetas y el sol son formas esféricas que ejecutan movimientos circulares alrededor de ella. De esta forma considera tres esferas para el sol y la luna y cuatro para cada uno de los cinco planetas, con diferentes ejes de giro. Estas esferas estaban situadas unas dentro de otras, todas ellas concéntricas con la tierra. Así se explicaban los retardos y los bucles de los planetas, así como los movimientos oblicuos a lo largo de la eclíptica. Eudoxo consigue así explicar de una manera primaria los fenómenos celestes conocidos entonces, aunque trata por separado los movimientos de los planetas,uno a uno,pero nunca todos juntos. Por tanto, no puede calificarse su explicación como un modelo astronómico propiamente dicho, sino únicamente bajo la perspectiva de quien desea sólo comprender lo que observa.
torno al 340 a.C., Aristóteles afirma que la Tierra es redonda, no plana, y da tres argumentos a favor de esta tesis:
En los eclipses lunares siempre se observa que la sombra de la Tierra sobre la Luna tiene forma de arco de circunferencia.
La diferencia en la posición aparente de la estrella Polar entre Grecia y Egipto, que incluso le permite hacer un cálculo del tamaño de la Tierra en 400000 estadios, aproximadamente unos 80000 km. de circunferencia (el doble del tamaño real).
En el mar cuando un barco aparece en el horizonte se ven primero las velas y posteriormente el casco del barco.
Además establece que la Tierra está quieta y el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas se mueven en órbitas circulares y con velocidad uniforme alrededor de ella,ya que el movimiento circular, al ser el más perfecto que existe, es el que debe gobernar los cielos. Sus argumentos sobre la condición y posición de la Tierra le llevan a pensar que no pueden ser simple consecuencia del movimiento de los cielos: la circunferencia de un círculo determina las propiedades de su centro; el cosmos es esférico, luego la tierra ha de ser esférica. Además argumenta que la Tierra es el centro del Universo de la siguiente manera: los cuerpos pesados no caen en líneas paralelas, sino en líneas que convergen en su centro. Los cuerpos que se proyectan directamente hacia arriba caen hacia abajo al punto del cual partieron, por tanto, la Tierra ni está en movimiento ni está en ningún sitio que no sea el centro. Además para Aristóteles las esferas de Eudoxo tienen existencia real: el hecho de ser inteligibles garantizaba su existencia y consideraba a estas esferas como cuerpos cristalinos tridimensionales, partes de la maquinaria física que mantenía en movimiento los cuerpos celestes. Sin embargo, Aristóteles se niega a considerar solo como descriptivos los cálculos especulativos de Eudoxo y Calipo, ya que para él tendrían sentido estos cálculos al unir todos los movimientos de todas las esferas, construyendo así una maquinaria cosmológica única y comprensible. Por ello Aristóteles intenta evitar en este modelo que los movimientos de las esferas externas arrastren a los sistemas de las esferas interiores, insertando una serie de esferas antigiratorias entre las esferas de un sistema planetario y el inmediatamente inferior.Un total de 55 esferas cumplen el objetivo fundamental: la potencia motriz trabaja desde el exterior hacia el centro.
Aristarco de Samos
Astrónomo griego nacido en la isla de Samos en el 310 a.C. y muerto alrededor del 230 a.C., contemporáneo de Euclides.
Fue seguramente el primer astrónomo conocido que defiende una idea heliocéntrica del Universo: la Tierra, los planetas y mucho más lejos las estrellas giran alrededor del Sol. Aristarco no conocía las distancias de la Tierra a la Luna y al Sol, pero fue capaz de calcular su proporción. Su idea está basada en cómo se producen las fases de la Luna: ésta no tiene luz propia sino que la recibe del Sol y la refleja hacia nosotros, de tal forma que sólo se ilumina una mitad de su superficie esférica mientras que la otra mitad permanece en la oscuridad. Por otra parte, Aristarco dedujo, a partir del tamaño de la sombra de la Tierra sobre la Luna durante un eclipse lunar, que el Sol tenía que ser mucho mayor que la Tierra y que además tenía que estar a una distancia muy grande. El Sol, al estar tan lejos, ilumina a la Luna prácticamente con un haz de rayos paralelos. Analicemos en qué fase de la Luna ven distintos observadores en la Tierra según su posición:
En P1 el observador ve toda la parte iluminada de la Luna, es decir, está viendo la luna llena.
En P2 ve bastante parte iluminada y un poco no iluminada, es decir, esta última invisible para este observador.
En P3 ve poca parte iluminada y bastante sin iluminar.
En P4 no ve nada en absoluto, puesto que sólo ve parte no iluminada de la Luna, es decir, está viendo la luna nueva.
Podemos preguntarnos, ¿en qué posición el observador ve una media luna?: cuando tenga en su campo de visión una mitad del hemisferio iluminado y una mitad del hemisferio sin iluminar, es decir, cuando esté en algún punto de la línea EE´. En fin, un observador en la Tierra ve una media luna sólo cuando el ángulo sea un ángulo recto. Para medir este ángulo hay que observar a la vez el Sol y la Luna cuando ésta es visible de día, especialmente cerca de la puesta del sol o de su salida. Algunas veces, en estas condiciones, la Luna está en fase de media luna (cuarto creciente o cuarto menguante), entonces medimos , que llamaremos ß (beta) a partir de ahora.
La primera observación de Aristarco, sin realizar medida alguna, fue muy curiosa: puesto que la hipotenusa de un triángulo rectángulo es el lado más grande, dedujo que el Sol está más lejos de la Tierra que la Luna. También dedujo que el Sol debía ser mucho más grande que la Luna, ya que estando más lejos tenía el mismo tamaño aparente desde la Tierra. Al medir ß, se determina el tercer ángulo (el complementario de ß), de forma que se conoce la figura pero no el tamaño del triángulo . Por tanto, aunque la longitud verdadera de cualquier lado no está determinada, la proporción de cualquier par de lados sí que lo está. La proporción de las distancias LT(Luna-Tierra),ST(Sol-Tierra) nos la da el coseno del ángulo ß:
Aristarco midió un ángulo ß de 87º, con lo que:
Es decir, Aristarco dedujo que el Sol está 19 veces más lejos de nosotros que la Luna. Sin embargo, actualmente se conoce que el Sol está 389 veces más lejos de la Tierra que la Luna. ¿Por qué fue entonces tan inexacto el resultado de Aristarco?. Seguramente por dos razones:
ß es casi de 90º, y para este ángulo un pequeño error es crítico (compruébalo con la calculadora).
A simple vista no puede establecerse con precisión cuándo está la Luna en la fase de media luna, así como localizar con exactitud los centros del sol y la luna.
En definitiva, no importa tanto el que Aristarco utilizase datos imprecisos y consiguiera respuestas imperfectas. Lo que realmente sí asombra es que su método fuese tan sencillo, claro y correcto; de manera que si luego se disponía de mejores observaciones podrían darse respuestas más precisas.
Astrónomo griego de Nicea (190-120 a.C.) que, se le conoce principalmente porque elaboró un catálogo de más de 1000 estrellas. Además estudiando observaciones muy anteriores, descubre la precesión de los equinoccios. Descubre así mismo la distinta duración de las estaciones, lo que le lleva a pensar en la idea de una velocidad variable del Sol en su movimiento alrededor de la Tierra, y observa también que la velocidad de la Luna era a su vez variable en las cuadraturas. Para explicar la variación en la duración estacional, utiliza los modelos de Apolonio, con dos argumentos distintos: el uso de epiciclos y el uso de excéntricas. Estas explicaciones son de carácter predictivo, con un margen de error de 1º.
Ptolomeo
Nació en Grecia (87-170 d.C.) y trabajó en Alejandría la mayor parte de su vida. Compiló todo el saber astronómico de su época en los trece tomos de su Mathematike syntaxis, más conocida por Megale syntaxis. Escrita en griego originalmente, es traducida al árabe (al-Majisti) y posteriormente transcrita al latín en la Europa medieval con el nombre de Almagesto. Utiliza el modelo geocéntrico heredado de Aristóteles:
La Tierra en el centro y ocho esferas rodeándola. En ellas estarían la Luna, el Sol, las estrellas y los cinco planetas conocidos en aquel tiempo: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno.
Los planetas se movían en círculos más internos engarzados a sus respectivas esferas. La esfera más externa era la de las estrellas fijas, las cuales siempre permanecían en las mismas posiciones relativas, las unas con respecto a las otras, girando juntas a través del cielo.
Este modelo no describía con claridad que había detrás de la última esfera, pero desde luego no era parte del universo observable por el ser humano. Utiliza el sistema de epiciclos iniciado por Hiparco y Apolonio. Como resultado dela combinación de epiciclos y deferentes, obtiene una curva que explica los puntos estacionarios y las retrogradaciones. Para que el movimiento esté conforme con la observación, es necesario escoger el tamaño relativo del epiciclo y el deferente; y cuando sea necesario, las velocidades relativas de rotación de ambos círculos. Basa sus cálculos en el plano de la eclíptica y para acomodar ciertas variaciones en latitud, inclina los planos orbitales de las deferentes de Marte, Júpiter y Saturno. Para Ptolomeo la Tierra no tiene necesariamente que encontrarse en el centro del deferente, de tal forma que éste podría ser excéntrico. Por otra parte, introduce el mecanismo del ecuante, necesario para explicar los cambios aparentes de velocidad en las órbitas de los planetas. El sistema de Ptolomeo presenta algunas dificultades:
La explicación del movimiento de la Luna, sobre todo con el tamaño aparente que debería presentar en las cuadraturas: Ptolomeo debía suponer que la Luna seguía un camino que la situaba en algunos instantes dos veces más cerca de la Tierra que en otras, por lo que habría veces que la Luna debería aparecer con tamaño doble del que realmente tiene.
Aceptaba la suposición arbitraria de que los centros de los epiciclos de Venus y Mercurio estaban permanentemente fijos en una línea trazada desde la Tierra al Sol; o sea, los deferentes de ambos planetas, al igual que el sol, se movían una vez cada año alrededor de la Tierra.
Las predicciones de las posiciones planetarias se apoyaban en medidas de ángulos, no de distancias.
Por todo ello, Ptolomeo no se comprometió con la cuestión de la existencia de los epiciclos y deferentes de los cielos, así consideraba su sistema como un modelo del funcionamiento del Universo y no como su verdadera imagen.
Astrónomo alemán (1571-1630), publica en 1596 su obra Mysterium cosmographicum que le pondrá en contacto con Tycho Brahe. Tras la muerte de éste, pasó a ocupar el puesto de astrónomo de la Corte Imperial y evaluó las observaciones que había hecho Brahe de Marte. En 1609 apareció su Astronomia nova con las dos primeras leyes del movimiento planetario (ley de la elipse y ley de las áreas). La tercera ley estaba contenida en Harmonices mundi. Con ellas da un modelo que explica adecuadamente los movimientos de los planetas, incluida su retrogradación. Las leyes enunciadas por Kepler sobre el movimiento de los planetas son las siguientes:
Los planetas se mueven sobre elipses, con el Sol en uno de sus focos.
La línea de unión planeta-Sol (llamada también radio vector) barre áreas iguales en tiempos iguales (ley de las áreas).
El cuadrado del período de revolución de un planeta es proporcional al cubo de su distancia media al Sol.
En 1611 apareció su Dioptrik, con las bases numéricas y ópticas del telescopio astronómico (o de Kepler). En 1627 se publicaron las Tablas rodolfinas, que constituyen la base de todos los cálculos de órbitas planetarias hasta bien entrado el siglo XVII. En suma, Kepler prepara el camino a un descubrimiento fundamental: la ley de la gravitación universal de Newton, ya que una fuerza de atracción entre el Sol y un planeta proporcional a sus masas y, sobre todo, inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que los separa, explicaba el hecho de que el planeta(más ligero) girase en una órbita elíptica alrededor del Sol, con éste en uno de sus focos.
Copérnico
Astrónomo polaco (1473-1543) que, estudiando los movimientos del Sol, la Luna y los planetas, intenta encontrar un modelo cosmológico inteligible de todo el Universo. Es decir, sigue la senda de sus predecesores, que ya lo buscaban descontentos, sin duda, con una explicación que se limitaba a predecir y describir fenómenos con inventos matemáticos arbitrarios. En suma, pretendía dar un modelo cosmológico al cómputo matemático de Ptolomeo. Hay dos hechos que llaman la atención de Copérnico en cuanto que le sugieren cierta dependencia de los movimientos planetarios con el sol:
La revolución del sol y de los centros de los epiciclos de Mercurio y Venus por el zodíaco, empleaban el mismo tiempo (un año).
El período epicíclico de los planetas externos era idéntico a su período sinódico.
Por tanto, estudia la posibilidad de que la deferente de Mercurio y Venus y los epiciclos de los restantes, representan sencillamente la órbita de la tierra. Propone entonces un sistema heliocéntrico que se caracteriza por:
Una relativa facilidad en explicar el movimiento retrógrado de los planetas y en mostrar por qué sus posiciones relativas al sol determinaban tal movimiento.
Proporcionaba una base sobre la que determinar las distancias al sol y a la tierra.
Su carácter interconexo: las posiciones planetarias en cualquier momento son simultáneamente explicables en tal configuración.
Su teoría lunar es más simple. Los enormes cambios en la paralaje lunar del modelo de Ptolomeo se evitan en el nuevo sistema, oscilando entre 28´45" y 37´34".
Las objeciones que cabría hacerle a este sistema son:
Ausencia de cualquier paralaje anual de las estrellas fijas.
No explica de manera satisfactoria las considerables variaciones de las velocidades angulares de los planetas en sus órbitas.
No elabora un sistema físico viable y adecuado al tipo de problemas que presenta una tierra en movimiento.
La gran aportación del sistema de Copérnico se concreta en dos ideas:
Una modificación de las ideas vigentes en la época acerca de la naturaleza de la materia, de los planetas, del sol, de la luna y de las estrellas.
Una modificación acerca de la naturaleza y acciones de la fuerza en relación con el movimiento, es decir, de la física aristotélica imperante entonces.
Cupertino, California. La empresa de computadoras Apple y el sello de los Beatles, que también se llama Apple, resolvieron el lunes su larga disputa acerca de quién tiene derecho a esa marca registrada.
El acuerdo ofrece una esperanza a los fanáticos de Paul, John, George y Ringo de que ambas partes puedan concentrase ahora en permitir la inclusión del catálogo musical del grupo británico en el sistema iTunes. Las canciones de los Beatles son la ausencia más notoria en iTunes.
El nuevo acuerdo remplaza al firmado por las compañías en 1991 y da a Apple Inc. la propiedad de todas las marcas registradas de "Apple", lo que significa que la empresa continuará empleando su nombre y logo. Además, Apple Inc. va a licenciar algunas de esas marcas registradas a Apple Corps para su uso.
El arreglo pone fin a una demanda legal entre las compañías, cada una de las cuales pagará sus propios costos de litigio.
"Amamos a los Beatles, y ha sido doloroso estar en conflicto con ellos por esas marcas registradas", dijo Steve Jobs, máximo ejecutivo de Apple Inc. "Es bueno haber resuelto esto en una forma positiva, y eliminar el potencial de más desacuerdos en el futuro".
Neil Aspinall, gerente de Apple Corps, dijo que la compañía estaba feliz de resolver la disputa.
"Los años próximos van a ser muy emocionantes para nosotros. Deseamos a Apple Inc. mucho éxito y esperamos muchos años de cooperación con ellos", dijo.
El anuncio conjunto de Apple Inc. y Apple Corps, sin embargo, no hizo mención alguna a los prospectos de la colocación del catálogo de los Beatles en iTunes.
Nike es una empresa multinacional estadounidense de ropa, calzado y otros artículos de deporte fundada en 1968 por Phil Knight y Bill Bowerman. Phil Knight, graduado en Stanford viajó a Japón a fin de obtener la distribución para USA del calzado Tiger de la firma Onitsuka, por aquel entonces uno de los más reconocidos. Knight consiguió la distribución que efectuó bajo el nombre en los USA de "Blue Ribbon Sports" o BRS. No fue hasta mediados los 60 que el antiguo entrenador de Knight se une a la empresa aportando su filosofía sobre el deporte y su conocimiento técnico sobre el deporte. En esa época se funda Nike que toma su nombre de la diosa griega de la victoria, Niké y Bowerman se convierte en la principal fuente de desarrollos para la compañía.
El principal desarrollo de esa época son las zapatillas con suela waffle, hechas con una máquina de Goffres. Es en 1971 que Carolyn Davidson por $35 crea el actual logo. Este representa el ala de la diosa griega y se denomina "swoosh". Carolyn se casará posteriormente con Phil Knight.
Entrados los 70 Nike rompe relaciones con Onitsuka y se decide a lanzar sus líneas de calzado en solitario. Knight desarrolla la estrategia de márketing y coloca a un representante de la firma que se desplaza por los equipos y universidades. La marca gana en popularidad y empieza a comercializar otros materiales deportivos como camisetas y bolsas.
A principio de los años 80 se populariza en Estados Unidos el uso del calzado deportivo para el uso diario y esto junto con las estrategias de patrocinio hace que Nike llegue a los hogares americanos de forma masiva. A mediados de los 80 la empresa atraviesa una crisis de la mano de su competidor Reebok, ésta se superará gracias a la contratación en 1985 de un jugador de baloncesto desconocido entonces llamado Michael Jordan que llevará a la marca a cotas de mercado desconocidas hasta la fecha. En este lustro es cuando se creó el slogan publicitario más conocidod e la marca "Just Do It" recnocido incluso como marca autónoma en muchos ámbitos.
En los últimos años, ha desplazado el foco de su negocio desde la producción, que actualmente corre a cargo de contratas, a la imagen de marca, como símbolo del espíritu del deporte y la autosuperación.
Antropología, estudio de los seres humanos desde una perspectiva biológica, social y humanista. La antropología se divide en dos grandes campos: la antropología física, que trata de la evolución biológica y la adaptación fisiológica de los seres humanos, y la antropología social o cultural, que se ocupa de las formas en que las personas viven en sociedad, es decir, las formas de evolución de su lengua, cultura y costumbres.
La antropología es fundamentalmente multicultural. Los primeros estudios antropológicos analizaban pueblos y culturas no occidentales, pero su labor actual se centra, en gran medida, en las modernas culturas occidentales (las aglomeraciones urbanas y la sociedad industrial). Los antropólogos consideran primordial realizar trabajos de campo y dan especial importancia a las experiencias de primera mano, participando en las actividades, costumbres y tradiciones de la sociedad a estudiar. 2. Historia Desde tiempos remotos, viajeros, historiadores y eruditos han estudiado y escrito sobre culturas de pueblos lejanos. El historiador griego Herodoto describió las culturas de varios pueblos del espacio geográfico conocido en su tiempo; interrogó a los informantes clave, observó y analizó sus formas de vida —al igual que los antropólogos modernos—, e informó sobre las diferencias existentes entre ellas, en aspectos tan importantes como la organización familiar y las prácticas religiosas. Mucho más tarde, el historiador romano Tácito, en su libro Germania (hacia el 98d.C.), reseñó el carácter, las costumbres y la distribución geográfica de los pueblos germánicos.
En el siglo XIII, el aventurero italiano Marco Polo viajó a través de China y otras zonas de Asia, aportando con sus escritos una información muy amplia sobre los pueblos y costumbres del Lejano Oriente.
Durante el siglo XV se exploraron nuevos campos de conocimiento debido al descubrimiento por los exploradores europeos de los diferentes pueblos y culturas del Nuevo Mundo, África, el sur de Asia y los Mares del Sur, que dio como resultado la introducción de ideas revolucionarias acerca de la historia cultural y biológica de la humanidad.
A lo largo del siglo XVIII, los estudiosos de la Ilustración francesa, como Anne Robert Jacques Turgot y Jean Antoine Condorcet, comenzaron a elaborar teorías sobre la evolución y el desarrollo de la civilización humana desde sus albores. Estos planteamientos antropológicos y filosóficos chocaban con el relato bíblico de la creación y con los dogmas teológicos que afirmaban que determinadas culturas y pueblos no occidentales habían caído en desgracia divina y, por ello, habían degenerado hacia una situación denominada peyorativamente ‘primitiva’.
El hallazgo de un fósil en Neandertal (Alemania) en 1856 y los restos del hombre de Java (Homo erectus) en la década de 1890, proporcionaron pruebas irrefutables del larguísimo proceso de evolución del hombre. En la abadía Boucher de Perthes (véase Jacques Boucher), en las proximidades de París, se descubrieron también diversos utensilios de piedra que corroboraron que el proceso evolutivo de la prehistoria humana tal vez se remontara a cientos de miles de años atrás. Desde un principio, la arqueología se convirtió en una compañera inseparable de la emergente disciplina antropológica.
La antropología surgió como campo diferenciado de estudio a mediados del siglo pasado. En Estados Unidos, el fundador de dicha disciplina fue Lewis Henry Morgan, quien investigó en profundidad la organización social de la confederación iroquesa (véase Confederación iroquesa). Morgan elaboró en su estudio La sociedad primitiva (1877) una teoría general de la evolución cultural como progresión gradual desde el estado salvaje hasta la barbarie (caracterizada por la simple domesticación de animales y plantas) y la civilización (iniciada con la invención del abecedario). En Europa, su fundador fue el erudito británico Edward Burnett Tylor, quien construyó una teoría sobre la evolución del hombre que prestaba especial atención a los orígenes de la religión. Tylor, Morgan y sus contemporáneos resaltaron la racionalidad de las culturas humanas y argumentaron que en todas las civilizaciones la cultura humana evoluciona hacia formas más complejas y desarrolladas.
A mediados del siglo XIX se crearon, además, importantes fundaciones de arqueología científica, sobre todo a cargo de arqueólogos daneses del Museo Nacional de Antigüedades, Septentrionales en Copenhague. A partir de unas excavaciones sistemáticas llegaron a descubrir la evolución de los utensilios y herramientas durante la edad de piedra, la edad del bronce y la edad del hierro. El fundador de la escuela funcionalista de antropología, Bronislaw Malinowski, afirmaba que las organizaciones humanas debían ser examinadas en el contexto de su cultura y fue uno de los primeros antropólogos en convivir con los pueblos objeto de su estudio, los habitantes de las islas Trobriand, cuya lengua y costumbres aprendió para comprender la totalidad de su cultura.
La antropología aplicada nació en el siglo XIX con organizaciones como la Sociedad Protectora de los Aborígenes (1837) y la Sociedad Etnológica de París (1838). Estas instituciones se preocuparon por despertar en Europa una conciencia contraria al tráfico de esclavos y a la matanza de pueblos indígenas americanos y australianos. 3. Antropología Física La antropología física se ocupa principalmente de la evolución del hombre, la biología humana y el estudio de otros primates, aplicando métodos de trabajo utilizados en las ciencias naturales.
Evolución del hombre
Una de las ramas de la antropología física tiene como objetivo reconstruir la línea evolutiva del hombre. En la década de 1960 los paleoantropólogos Louis Seymour Bazett Leakey, su esposa Mary Douglas Leakey y su hijo Richard Erskine Leakey encontraron una serie de fósiles en la garganta de Olduvai, África oriental, que desencadenó una revisión profunda de la evolución biológica de los seres humanos. Los restos fósiles desenterrados a finales de 1970 y 1980 proporcionaron después pruebas adicionales, en el sentido de que el género Homo coexistió en África oriental con otras formas evolucionadas de hombre-simio conocidas como australopitecinos hace más de 4 millones de años. Estos dos homínidos son al parecer descendientes de un fósil etíope, el Australopithecus afarensis, que tiene una antigüedad datada entre 3 y 3,7 millones de años —la famosa Lucy, descubierta en 1974, es uno de los fósiles encontrados. Estos antiguos antecesores del hombre tenían las piernas y el cuerpo adaptados para caminar erguidos (véase Bipedación), lo cual dejaba sus manos libres para manipular diversos utensilios. Más tarde, investigadores de la Universidad de California descubrieron numerosos fósiles en la garganta de Olduvai, lo que reforzó aún más la tesis de la irregularidad del proceso de evolución humana. Este nuevo fósil tenía aproximadamente 1,8 millones de años de antigüedad, presentaba huesos de los brazos y las piernas que confirmaban una locomoción vertical relativamente evolucionada, pero su capacidad craneana reducida y marcadas diferencias de estatura entre hombres y mujeres no diferían demasiado de Lucy.
Algunos utensilios de piedra sin tallar, hallados con ciertos fósiles de Homo en yacimientos del este de África, demuestran que hace casi 3 millones de años ya eran capaces de fabricar herramientas. Esta habilidad técnica contribuyó al aparente éxito evolutivo del Homo habilis. En comparación con los australopitecinos vegetarianos, los antecesores modernos de los seres humanos, tipo Homo habilis, parecen haber evolucionado al incorporar la carne como parte esencial de su dieta alimenticia, a juzgar por la disposición de los dientes y la utilización de ciertas herramientas.
A medida que han ido aumentando los descubrimientos de fósiles homínidos, al parecer fue en África, y no en Asia, donde se produjo la primera hominización. Los fósiles de Homo habilis apuntan hacia una criatura de unos 91 cm de estatura, con una capacidad craneana de unos 600 cm3. Sin embargo, se han hallado en África oriental restos de una especie mayor de Homo con capacidad craneana superior a los 800 cm3, de unos 1,5 millones de años de antigüedad. Este protohumano mayor, denominado generalmente Homo erectus, se extendió desde África hacia Europa y Asia hace aproximadamente un millón de años, y desarrolló una gama más completa de herramientas.
Los restos más conocidos del Homo erectus son el célebre hombre de Java, que antes se conocía técnicamente como Pithecanthropus, así como el igualmente famoso hombre de Pekín, una colección de componentes de esqueletos hallados en Zhoukoudian, cerca de Pekín (China), y que en principio recibió el nombre de Sinanthropus pekinensis. Ambos son mucho más recientes que los yacimientos que conforman el Homo habilis de África oriental, y se remontan a 750.000 y 300.000 años. Los fósiles del hombre de Pekín son especialmente interesantes, ya que el tamaño del cerebro es incluso mayor que el de Java, con un promedio superior a los 1.050 cm3, y cuyo cráneo y otros elementos óseos son ligeramente más modernos. También se han hallado fósiles de Homo erectus en Europa y en África junto a numerosos utensilios de piedra y otras herramientas, que prueban la existencia de una sociedad de cazadores-recolectores muy básica. En Zhoukoudian, los arqueólogos se encontraron con el testimonio más antiguo del uso del fuego por el hombre, así como algunos indicios de canibalismo.
Hay antropólogos que consideran como antepasados directos del hombre a los ejemplares de Neandertal y a las docenas de fósiles emparentados; otros opinan que sólo son una ramificación del Homo sapiens que se extinguió hace decenas de miles de años. Se calcula que hace entre 100.000 y 35.000 años, los hombres de Neandertal ya eran una población de cazadores-recolectores extendida por gran parte de Europa y de Oriente Próximo; de constitución robusta y cejas espesas, con capacidad craneana de unos 1.500 cm3, mayor que la de gran parte de los Homo sapiens sapiens, especie a la que pertenecemos los seres humanos modernos. Se han encontrado fósiles que algunos consideran intermedios entre los de Neandertal y el Homo sapiens sapiens. Estos restos podrían ser la prueba del cruce de los Neandertal con los antepasados directos del hombre, o simplemente reflejan una multitud de variantes dentro de la misma población de Homo sapiens (las tesis más modernas se inclinan hacia el primer supuesto). Desde las últimas fases de los periodos glaciales, en Europa, África y otros muchos lugares se han sucedido los hallazgos de un sinfín de restos fósiles que se asemejan al hombre moderno.
En el continente americano, sin embargo, ningún rastro humano tiene más de 15.000 años, y los únicos ejemplares óseos que cuentan algunos miles de años pertenecen todos al Homo sapiens sapiens.
Biología humana
Otra de las ramas importantes de la antropología física la constituye el estudio de los pueblos contemporáneos y de sus diferentes rasgos biológicos. Gran parte de los estudios y discusiones de antaño se centraron en la identificación, número y características de las razas principales. A medida que se fueron desarrollando técnicas más perfectas para medir el color de la piel y los ojos, la textura del cabello, el tipo sanguíneo, la capacidad craneana y demás variables, la clasificación de las razas se hizo más compleja. Los teóricos modernos mantienen que cualquier idea sobre las denominadas ‘razas puras’ o arquetipos ancestrales es engañosa y errónea. Todos los seres humanos actuales son Homo sapiens sapiens y descienden de los mismos orígenes universales y complejos. Los rasgos genéticos siempre han variado con la geografía según la respuesta biológica de su adaptación al entorno, pero en cada región la herenciagenética produce una gama de variedades tipo y combinaciones intermedias. Por tanto, la asimilación de las personas a categorías según posibles razas es más un planteamiento social y político que biológico. Los calificativos ‘asiático’, ‘negro’, ‘hispano’ o ‘blanco’ obedecen a definiciones sociales que conllevan una gran mezcla de características genéticas y culturales.
Después de que los antropólogos biológicos centraran su atención en los complejos patrones de la genética humana, estudiaron la interacción de las adaptaciones genéticas y las adaptaciones (no genéticas) fisiológicas y culturales, en relación con la enfermedad, la desnutrición y la presión del entorno, así como las grandes altitudes y los climas calurosos. Los médicos y antropólogos especialistas en nutrición combinan los enfoques biológicos y genéticos con datos culturales y sociales, ya sea para estudiar enfermedades como la hipertensión y la diabetes o para investigar el crecimiento y el desarrollo en diferentes condiciones de alimentación y salud.
El médico estadounidense, galardonado con el Premio Nobel, Daniel Carleton Gajdusek, adquirió especial renombre por su descubrimiento de que el kuru (‘temblores’), enfermedad debilitante que sólo existe entre pueblos aislados de las montañas de Nueva Guinea, estaba causada por un agente infeccioso lento denominado prión (que consiguió aislar e identificar) transmitido a través de la antropofagia (véase Canibalismo). Algunos antropólogos biológicos han detectado los esquemas genéticos de otras enfermedades, como la anemia de células falciformes, talasemia y diabetes.
Estudio de los primates
Debido a que los seres humanos son primates emparentados genéticamente con otros simios y monos el estudio de la conducta, la dinámica de la población, los hábitos alimenticios y otras cualidades de los mandriles, chimpancés, gorilas y primates análogos, constituye una dimensión comparativa esencial de la antropología. La etóloga británica Jane Goodall y sus colegas dedicaron años a la observación de los chimpancés en una reserva del lago Tanganica (Tanzania) y descubrieron que estos animales son capaces de usar útiles simples —sobre todo, pequeños palos para conseguir termitas y hormigas— y lanzar de forma eficaz piedras; en uno de los experimentos se observó a los chimpancés usando palos gruesos para apalear a unleopardo disecado. Además secomunican entre sí tanto vocal como físicamente. Estudios realizados acerca de los esquemas de comunicación y de la vida en grupo de los simios y los monos, facilitan la comprensión del pasado remoto del hombre. 4. Antropología social y cultural Gran parte de la investigación antropológica se basa en trabajos de campo llevados a cabo con diferentes culturas. Entre 1900 y 1950, aproximadamente, estos estudios estaban orientados a registrar cada uno de los diferentes estilos de vida antes de que determinadas culturas no occidentales experimentaran la influencia de los procesos de modernización y occidentalización. Los trabajos de campo que describen la producción de alimentos, la organización social, la religión, la vestimenta, la cultura material, el lenguaje y demás aspectos de las diversas culturas, engloban lo que hoy se conoce por etnografía. El análisis comparativo de estas descripciones etnográficas, que persigue generalizaciones más amplias de los esquemas culturales, las dinámicas y los principios universales, es el objeto de estudio de la etnología.
Durante la segunda mitad del siglo XX, la etnología (que hoy se suele conocer como antropología cultural) comenzó a relacionar su campo de estudio con el de la antropología social, desarrollada por los científicos británicos y franceses. En un breve periodo se debatió intensamente si la antropología debía ocuparse del estudio de los sistemas sociales o del análisis comparativo de las culturas. Sin embargo, pronto se llegó a la conclusión de que la investigación de las formas de vida y de las culturas casi siempre están relacionadas, de donde procede el nombre actual de antropología sociocultural.
Parentesco y organización social Uno de los descubrimientos importantes de la antropología del siglo XIX ha sido que las relaciones de parentesco constituyen el núcleo principal de la organización social en todas las sociedades. En muchas de ellas, los grupos sociales más importantes comprenden clanes y linajes. Cuando la pertenencia a dichas corporaciones de parentesco se asigna a las personas sólo por la línea masculina, el sistema se denomina de descendencia patrilineal (véase Patrilinaje). Antes del desarrollo del comercio y de la urbanización a gran escala, muchos pueblos europeos estaban organizados desde el punto de vista económico y político como grupos de filiación patrilineal.
Las sociedades matrilineales, en las que el parentesco se transmite por línea femenina (véase Matrilinaje), son menos comunes hoy día. Herodoto fue el primer erudito en describir este tipo de sistema social, que detectó entre los habitantes de Licia, en Asia Menor.
La organización de parentesco bilateral, en la que se tiene en cuenta la parte materna y la paterna, es la que predomina en las sociedades más sencillas de cazadores-recolectores (tales como los pueblos san en el sur de África o los inuit de las regiones ártica y subártica). El antropólogo británico Robert Stephen Briffault defendió un concepto relacionado, el matriarcado, y afirmó que este tipo de organización social se encontraba latente en gran parte de las sociedades más primarias.
En las sociedades basadas en el parentesco, los miembros de un linaje, clan o demás grupos afines suelen ser descendientes de un antepasado común. Este concepto es un factor unificador, pues dota a grandes masas de individuos de cierta cohesión para afrontar actividades guerreras o rituales, lo que les hace sentirse diferentes de sus vecinos y enemigos. Por ejemplo, entre las hordas centroasiáticas que durante siglos atacaron a las sociedades europeas, o entre los aztecas o mexicas del continente americano, la compleja organización militar se sustentaba en el parentesco patrilineal.
La evolución de los sistemas político-sociales Las sociedades humanas que, en principio, se consideraron más simples son los grupos de cazadores-recolectores, como los inuit, san, pigmeos y aborígenes australianos. En estos pueblos se agrupa un pequeño número de familias para formar bandas o grupos nómadas de 30 a 100 individuos, relacionados por parentesco y asociados a un territorio concreto.
Los grupos supervivientes de cazadores-recolectores (en zonas de África, India y Filipinas) nos permiten conocer el estado de la organización social y cultural de casi toda la experiencia histórica de la humanidad. Sus relaciones de parentesco, ideas religiosas, métodos sanitarios y características culturales no sólo ilustran las raíces culturales de la humanidad moderna, sino que se nos presentan a escala reducida y resultan más fáciles de analizar. Las culturas de cazadores-recolectores que aún perduran ponen de manifiesto las adaptaciones que son necesarias para sobrevivir en entornos hostiles e inhóspitos.
Los sistemas sociales y económicos de mayor complejidad no surgieron hasta que no se presentaron las condiciones favorables que permitieron a las primeras sociedades asentarse en comunidades estables y permanentes durante todo el año. Se produjo entonces el avance crucial hacia la agricultura y la cría de animales.
La transición neolítica —es decir, los inicios de la aclimatación de los recursos alimenticios— se produjo de forma independiente en el Oriente Próximo y en Asia oriental hace unos 12.000 años, según las pruebas arqueológicas más recientes. Con las grandes concentraciones de población y los asentamientos permanentes, surgieron las organizaciones sociopolíticas que entrelazaban a diferentes grupos locales. Los nuevos sistemas locales, que a menudo comprendían grupos de individuos procedentes de comunidades aisladas, estaban unidos en la celebración de ceremonias religiosas, en el intercambio de alimentos y en los rasgos culturales.
Aunque los grupos más pequeños carecían, en muchos casos, de un gobierno central, el aumento de la población y de las fuentes de alimentos crearon la necesidad, y la viabilidad, de la centralizaciónpolítica. Las jefaturas representan los sistemas sociales a pequeña escala, en los que los alimentos y el acatamiento político confluyen en un dirigente central, o jefe, que a su vez redistribuye los alimentos y es respetado por los miembros de la comunidad.
El auge de las naciones-estado
Los orígenes de las naciones-estado han sido objeto de grandes controversias. En el antiguo Oriente Próximo, por ejemplo, las primeras ciudades-estado aparecieron cuando el aumento de la población provocó una mayor demanda de alimentos, facilitada por el desarrollo de cultivos de regadío para atenderla. Esto motivó la expansión de sistemas militares que protegieran dichos recursos. En otros casos, la ubicación en rutas comerciales estratégicas —por ejemplo, Tombuctú en la ruta sahariana del comercio de la sal— favoreció la centralización militar y administrativa.
Los estudios etnológicos y arqueológicos apoyan la tesis de que los estados o reinos nacieron de forma ligeramente distinta en situaciones históricas y ecológicas diferentes; sin embargo, presentan en casi todas partes los mismos esquemas de desarrollo. En sus primeros momentos de existencia, los estados manifiestan una tendencia universal a anexionar las regiones vecinas, para explotarlas económicamente y someter a sus enemigos potenciales. En las primeras civilizaciones urbanas —en el Oriente Próximo, Egipto, el norte de India, el sureste de Asia, China, México y Perú— aparecieron pronto las fortificaciones militares, por lo general acompañadas de templos y rituales religiosos que manifestaban el auge y mayor poder del sacerdocio. Sin embargo, la estratificación social, con una reducida minoría militar-religiosa y una gran población subordinada de campesinos, fue consecuencia inevitable.
Desarrollo de los sistemas religiosos
Los sistemas religiosos de las sociedades cazadoras-recolectoras pueden ser muy complejos en relación con el mundo sobrenatural, las fuerzas de la naturaleza y el comportamiento de los espíritus y los dioses. Estas sociedades pequeñas, relativamente igualitarias, suelen carecer de los recursos necesarios para mantener una clase sacerdotal. Sin embargo, todos los grupos humanos, ya sean grandes o pequeños, poseen en un momento determinado de su evolución algún tipo de especialización similar a los chamanes o curanderos, hombres o mujeres de quienes se cree mantienen contacto directo con los seres y fuerzas sobrenaturales, y que reciben poderes especiales para solucionar problemas como las enfermedades. El chamán es muchas veces la única persona con un papel religioso especializado en este tipo de sociedades.
Por ejemplo, en las sociedades pequeñas que practican la agricultura, los sistemas religiosos comunales implican al pueblo en prácticas rituales complejas, y con frecuencia se produce una rotación de las responsabilidades sacerdotales. Cuando los grupos de parentesco constituyen los elementos principales de la solidaridad social, las ceremonias religiosas tienen como centro la familia y el parentesco.
El auge de los sistemas sociales centralizados, con un sistema de clases estratificado, casi siempre ha ido acompañado del desarrollo de los sistemas religiosos que implicaban la existencia de sacerdotes dedicados únicamente a las funciones religiosas, rituales para toda la población y una mayor tendencia a legislar tanto en el plano moral como político. Estos sistemas religiosos casi nunca eliminaban las prácticas del chamanismo individualizado (sobre todo para curar las enfermedades).
Las pruebas arqueológicas de las primeras ciudades-estado corroboran los estrechos vínculos que existían entre los dirigentes religiosos y los dirigentes comerciales y políticos, poniendo de relieve el aspecto conservador de la religión. Por otro lado, los movimientos de reforma social radical han sido religiosos y en las sociedades con niveles cambiantes de desarrollo tecnológico aparecen con regularidad nuevas formas religiosas. Por tanto, la religión unas veces está al servicio de la situación establecida y otras actúa como fuerza de un cambio radical.
Evolución de la cultura
Los esquemas más bien simples de evolucionismo cultural propuestos durante el siglo XIX han sido objeto de discusiones elaboradas y modificadas a la luz de los nuevos datos arqueológicos y etnológicos. Destacados antropólogos de principios del siglo XX, como el germano-estadounidense Franz Boas y el estadounidense Alfred Louis Kroeber, adoptaron puntos de vista bastante antievolucionistas, ya que mantenían que los procesos culturales y sociales han sido tan dispares en todo el mundo que es difícil discernir algún proceso o tendencia general.
Existen dos posturas radicalmente diferentes para explicar la evolución cultural. Los evolucionistas del siglo pasado defendían que en las distintas sociedades se producen procesos muy similares de desarrollo cultural debido a la unidad psíquica fundamental de toda la humanidad. Así, los procesos paralelos hacia la estratificación social y las minorías gobernantes se explican como efectos de las cualidades psíquicas y mentales de los individuos. Claude Lévi-Strauss fue un defensor tardío de este enfoque, sin hacer hincapié en el carácter evolucionista.
La postura contraria encuentra la clave en las condiciones materiales de vida: en las fuentes de energía, las tecnologías y los sistemas de producción de los grupos humanos; además, resalta las influencias ambientales en el desarrollo de los complejos sistemas culturales, ya que se han visto favorecidos por determinadas características geográficas y climáticas. Por ejemplo, el Oriente Próximo prehistórico era rico en animales de caza y plantas silvestres que resultaron especialmente aptos para su domesticación y aclimatación.
Había tres clases de residentes en Roma: los ciudadanos romanos, los extranjeros y los esclavos.
Los extranjeros, generalmente personas originarias de países del entorno greco-romano, estaban protegidos y vigilados por el praetor peregrinus, un alto magistrado que se ocupaba de sus asuntos, como sus impuestos conflictos legales entre distintas jurisdicciones, etc. Había miles de extranjeros en Roma, la mayoría dedicados a todo tipo de negocios.
Los esclavos lo eran o bien por nacimiento, porque ya nacían esclavos, o por haber sido hechos prisioneros en campaña y esclavizados. Estaban sometidos a la tutela de sus amos que podían incluso ejecutarlos sin juicio previo, pero tenían el derecho a ahorrar dinero para poder comprar así su libertad o ser liberados directamente (manumitidos) por su amo. Una vez libres eran libertos y podían ingresar en la gens (tribu) de su amo o en la de otro romano y adquirir así la ciudadanía romana. Hubo muchos libertos que llegaron a los más altos puestos de la administración romana, como Palas y Narciso, dos libertos griegos que fueron ministros con el emperador Claudio.
Los ciudadanos romanos eran los "auténticos romanos", o al menos así lo creían ellos, ya que ni Mario ni Pompeyo eran "auténticos romanos". Fue precisamente Pompeyo el primer general que concedió la ciudadanía romana en bloque a muchos españoles, entre ellos al famoso Balbo, que fue la mano derecha de César y cuyo sobrino, Balbo el Menor fue el primer cónsul romano de origen "no romano". Y el mismo César concedió la ciudadanía romana a Gades (Cádiz) y a otras ciudades, además de a toda la Galia Cisalpina. El sueño de César era hacer de Roma un Imperio Universal integrando en él a todos sus habitantes tuvieran la procedencia que tuvieran. Y se cumplió, ya que el Imperio Romano fue posteriormente gobernado por "romanos no auténticos" como los españoles Trajano o Adriano... ¡o incluso un cartaginés! como Septimio Severo.
UNA ROMA VIOLENTA
Los romanos, en sus más remotos orígenes eran un pueblo agricultor. Y eso marcó todas sus tradiciones, su religión y su forma de ver las cosas. Frente a los cartagineses, que defendían rutas comerciales y beneficios, los romanos defendían su terruño y por ello guerreaban de una manera total, absolutamente incomprensible a la mentalidad griega u oriental. Se dice que Roma ha sido la civilización más violenta de toda la Historia, y es cierto, pero, aunque parezca un contrasentido, no fue la más imperialista, ni mucho menos. Los romanos comenzaron su andadura histórica con sangre propia, ya que al fundar la ciudad Rómulo mató a Remo, su hermano, y esta leyenda es la clave para entender el proceso que llevó a una aldea de barro y paja a convertirse en la más poderosa potencia de la Historia.
Los romanos pasaron toda su existencia como nación guerreando. Guerrearon contra los enemigos extranjeros que amenazaban su existencia como nación independiente y guerreando contra ellos mismos cuando no había amenazas externas. O metidos a la vez en una guerra civil y en una guerra exterior como hizo Vespasiano. En Italia, Roma se sintió amenazada por sus vecinos etruscos, samnitas, etc. Eran más y más fuertes, pero les vencieron, asegurando toda Italia, pero cuando ya no había enemigos en Italia, aparecieron los cartagineses en Córcega, Cerdeña y Sicilia. Los romanos se sintieron amenazados por la potencia púnica y la eliminaron. Y una vez destruida Cartago aseguraron su frontera norte conquistando la Galia Cisalpina, y es entonces cuando aparecieron los germanos y cuando conquistaron las Galias aparecieron los británicos, etc, etc, etc. Los romanos luchaban contra otro pueblo por su propia supervivencia, y cuando derrotaban a ese pueblo el que estaba detrás geográficamente hablando se convertía en otra amenaza que era necesario eliminar. Y así llegaron a conquistar todo el Mundo Conocido, desde Escocia hasta Arabia. Y así, aunque parezca increíble, los romanos nunca conquistaron por conquistar. Siempre procuraron llevarse bien con sus vecinos, pero en cuanto algo fallaba en esa convivencia se sentían amenazados y su brutal instinto de supervivencia imponía la conquista. Por ejemplo:
- Roma intervino en Sicilia sólo cuando los cartagineses trataban de conquistarla.
- Los romanos no se interesaron por España hasta que Aníbal la utilizó como trampolín en su ataque a Roma.
- Roma no quisieron invadir Grecia a pesar de haber intervenido militarmente varias veces a petición de los propios griegos y no la invadieron hasta que el polvorín heleno les estalló en la cara.
Si. Evidentemente es una paradoja difícil de comprender, pero el pueblo más violento de la Historia conquistó por instinto de supervivencia, y no por deseo de engrandecer su territorio.
César consideraba a los pueblos germanos la mayor amenaza (no se equivocó, ya que fueron los causantes de su caída quinientos años después), así que concibió un plan sobrehumano: pensaba invadir Partia (los actuales Irak e Irán) y subir por el Cáucaso ruso para conquistar Germania desde el Este. Le mataron el día antes de su partida, pero si hubiera conseguido ese sueño, es evidente que la Historia no sería hoy como la conocemos. Fue su heredero Augusto el que frenó las conquistas estableciendo el limes o fronteras fortificadas. Tras él, Roma intervino sólo en Britania, conquistada por Claudio y en Dacia y en el Oriente conquistados por Trajano. Si la expansión territorial había hecho poderosa a Roma, es probable que el freno de esa expansión la debilitara hasta su caída.
¿CÓMO ERAN LOS ROMANOS?
La estatura media de los romanos debía rondar, aproximadamente, el metro setenta. Los objetos encontrados, tanto armas como enseres domésticos así lo atestiguan. Eran unos típicos mediterráneos occidentales, como los italianos o los españoles de hoy en día. En la época de César, la inmensa mayoría de los hombres iban con la barba afeitada por influjo griego (el uso de la barba es una moda histórica de carácter cíclico en los pueblos occidentales). Los hombres llevaban el cabello corto y las mujeres recogido en trenzas que formaban moños. Los romanos prestaban mucha atención a la higiene personal y procuraban darse un largo y meticuloso baño siempre que podían. Su media de edad era de casi sesenta años (en la Edad Media era de menos de cuarenta), por lo que consideraban ya como adulto a un muchacho de quince años. Se vanagloriaban de ser un pueblo de origen rural y se enorgullecían de ello. Sus enemigos les llamaban "comedores de nabos" ya que esta hortaliza era su plato nacional y gustaban de comer abundantes verduras frescas y también pescado y carne. ¡Dieta mediterránea! Pues sí. Ellos la inventaron, con el aceite de oliva como ingrediente esencial. Sobre los famosos banquetes tipo Lúculo y demás personajes a base de confituras de orejas de cerdo, etc. decir que algunos sibaritas se daban a este tipo de delicias culinarias, pero la gente normal comía a base de una dieta sana y equilibrada que explica que el romano fuera un hombre sano y fuerte. Por eso el romano era más alto que el hombre de la Edad Media, más fuerte y vivía más años, porque estaba mejor alimentado y vivía en un entorno más higiénico.
El ciudadano romano tenía tres nombres: el praenomen (Cayo), el nomen (Julio) y el cognomen (César). El praenomen era el nombre de pila y cada gens utilizaba siempre tres o cuatro que se consideraban "típicos" de ella (en la gens Julia los más utilizados eran Cayo, Lucio y Sexto). El nomen era el de la propia gens a la que pertenecía y que así le identificaba. Siempre acababa en IUS (en castellano IO), como Julio, Cornelio, Mario, Publio, etc. El cognomen era un apelativo, un mote que en algún momento dado se había puesto a un distinguido miembro de la gens y generalmente aludía a alguna característica física. Por ejemplo, César significa "cabellera" (lo cual le disgustaba mucho a él, que sufría de calvicie prematura). Había otros como el de Pompeyo Estrabón (Estrabo significa "bizco").
Cada ciudadano romano era miembro de una gens o tribu. La de César era la gens Julia que se suponía descendía de la diosa Venus. Roma se dividía en clases censadas. En primer lugar estaba la clase senatorial formada por los senadores u Orden Senatorial que formaban la aristocracia de más rancio abolengo. Se era senador por varios motivos: por derecho de nacimiento al ser el cabeza de una de las gens como era César, pero había que tener un mínimo de propiedades rurales para poder entrar en este censo y muchos se quedaban fuera. También se lograba el escaño senatorial siendo promovido a un alto cargo sacerdotal. César entró en el Senado por primera vez como Flamen Dialis de Júpiter. O se podía entrar en él tras las reformas de Sila si se conseguía ganar una Corona Civica, y así fue como César entró por segunda vez en el Senado. Los senadores tenían por ley prohibido tener otros negocios que los rurales. En la época de César había 300 senadores.
Por debajo de los senadores estaban los caballeros, pertenecientes al Orden Ecuestre. Originariamente eran los ciudadanos capaces de mantener un caballo y actuar como jinetes en la guerra. Y la base de esta distinción quedó para siempre, porque para pertenecer al Orden Ecuestre sólo era necesario acreditar una determinada fortuna. La mayoría de los caballeros se dedicaban a los negocios: comercio, finanzas, etc. ya que estas actividades estaban prohibidas para los senadores.
Bajo éstos estaban las siguientes clases, censadas según sus bienes hasta llegar al capite censi o censo por cabezas, que englobaba a todos los que no llegaban al mínimo de fortuna personal y por ello estaban exentos de cumplir el servicio militar ya que no podían pagar su armadura. De estos hombres "inútiles para la guerra" sacó Mario el ejército con el que derrotó a los germanos y ellos fueron la base de las legiones de Roma a partir de entonces.
Durante la República, que duró casi 500 años hasta la muerte de César, el gobierno de Roma se constituía a partir de magistrados elegidos anualmente por votación entre los ciudadanos. La cabeza del gobierno eran los cónsules, que eran dos y que se ocupaban de redactar las leyes que luego debían aprobar el Senado y la Asamblea del Pueblo. Estas leyes podían ser vetadas por los tribunos de la plebe si consideraban que perjudicaban los intereses del Pueblo Romano. Los cónsules estaban asistidos por los pretores y cuestores que se encargaban del gobierno efectivo del día a día.
Pero sin duda, lo más llamativo de los romanos, para nosotros, sea su vestuario.
Los ciudadanos romanos vestían la famosa toga. Una enorme prenda de lana en forma de media luna que se enrollaba alrededor del cuerpo y se mantenía sujeta sin broches ni alfileres, por lo que debía ser pesada y ponérsela debía ser todo un arte, ya que según los escritos antiguos era prácticamente imposible hacerlo sin ayuda. La toga era el símbolo de la ciudadanía, y sólo los ciudadanos estaban autorizados a usarla, aunque la gente corriente sólo la utilizaba en ocasiones especiales (de la misma forma que hoy utiliza el traje y corbata uno que no tiene que trabajar con ellos). Los senadores, los caballeros y los magistrados la usaban siempre en público. Con la toga, el romano vestía una túnica también de lana cuyas mangas llegaban hasta los codos y su borde inferior hasta las rodillas, pero por detrás era unos cuatro dedos más larga. Para ceñirla al talle se usaba un cinturón de piel o un ceñidor de cáñamo. Tanto el color de la toga como el de la túnica eran el color natural de la lana: crema claro:
Los soldados vestían una túnica más corta que llegaba hasta por encima de las rodillas también del mismo color. Los senadores llevaban en la túnica el latus clavus, dos franjas de púrpura, un raro y muy caro tinte extraído de un molusco:
de unos cuatro dedos de anchura que bajaban desde los hombos hasta la parte inferior, los miembros del orden ecuestre, los equites o caballeros, llevaban el angusus clavus, dos franjas de púrpura de unos dos dedos de anchura. Los ciudadanos se calzaban con unos zapatos de piel llamados perones, que solían ser de color cuero y se anudaban con cordones o hebillas. Los legionarios usaban las famosas caligae o sandalias de cuero con suela claveteada por clavos de hierro. Los senadores calzaban unos zapatos especiales llamados calcei de color rojo o negro con una hebilla de plata en forma de media luna que les distinguía.
La diferencia de clases era palpable a simple vista, no sólo porque, obviamente, los más afortunados vistieran prendas de mejor calidad, sino porque el atuendo romano, a pesar de ser el mismo para todos los ciudadanos, tenía una serie de símbolos bien visibles que identificaban la clase a la que pertenecía su portador.
Ilustraciones por el autor de esta web.
1- Un ciudadano romano común, con su túnica, su toga encima y los perones. Generalmente se representan tanto la túnica como la toga romanas de color blanco, pero solían ser del color natural de la lana virgen, es decir, un color crema claro. Esta toga normal es la Toga Alba o Toga Virilis.
2- Un caballero, reconocible porque en su túnica luce las dos franjas de púrpura estrechas o angusus clavus. Aquí sólo es visible una de ellas, ya que la del lado izquierdo queda oculta por la toga.
3- Un senador, reconocible por los calcei (zapatos) rojos y las franjas de púrpura de cuatro dedos de anchura de su túnica (latus clavus). Los zapatos de los senadores también podían ser negros. Los senadores llevaban un anillo de hierro en el dedo anular de la mano derecha.
4- Un magistrado en ejercicio. La anchura de las franjas de púrpura de su túnica dependían de si era senador o caballero, pero todos los altos magistrados en ejercicio llevaban la Toga Praetexta, una toga con una franja ancha de púrpura bordeándola.
5- La Toga Picta o Toga Triumphalis era toda de púrpura y estaba bordada en oro. Fue la toga usada por los reyes de Roma durante la Monarquía. Durante la República sólo podía llevarla el vencedor mientras celebraba su Triunfo. Generalmente la túnica también era de púrpura. No sabemos cuándo los emperadores empezaron a usar esta toga en la época imperial, pero los de la dinastía Julia-Claudia (de Augusto a Nerón) no se atrevieron a ello ya que en ese periodo, la posición legal del emperador era la de un Primus Inter Pares (el primero entre iguales) y su uso continuo hubiera molestado al Pueblo. De hecho, los primeros emperadores ni siquiera usaron la Toga Praetexta salvo cuando ejercieron alguna magistratura. Limitándose a vestir siempre como un senador más. Los estrafalarios vestidos holliwoodienses con que nos "obsequian" la mayoría de las "películas de romanos" están pues bastante de sobra.dan colorido a la pantalla, pero no son en absoluto históricos.
6- La Toga Trabea del Pontifex Maximus con franjas escarlatas, color rojo muy vivo:
y púrpuras. Esta es la famosa "toga de colores" que cita Cicerón y que llevó César cuando ejercía de Pontífice Máximo.
7- La Toga Pulla era la toga de luto. De color negro. Si el enlutado era un senador se ponía una túnica con las franjas de púrpura estrechas de los caballeros.
8- Durante las elecciones, los candidatos se ponían la Toga Candida, una toga normal pero blanqueada con polvo de yeso para que fuera completamente blanca.
¿Qué forma y medidas tenía la toga romana? Durante siglos estas preguntas han sido objeto de debate. La toga era una prenda cuyo origen desconocemos, pero que para los romanos era el símbolo externo no sólo de su ciudadanía, sino de su posición en la estructura de gobierno del estado. En las películas solemos ver a los romanos cubiertos con una capa sujeta por un broche. Nada más ridículo, ya que la toga era una prenda enorme, el que se la ponía necesitaba la ayuda de otro para enrrollarla al cuerpo y ajustar los pliegues, ya que hasta los pliegues habían de tener una forma tradicional. ¡Y de broches nada! La toga debía mantenerse sin nigún tipo de broches o sujetadores, sólo por su propio peso.
Un tema complicado, ya que las estatuas que se han conservado nos muestran togas perfectamente colocadas, con los pliegues exquisitamente dispuestos, como no podía ser menos, pero una toga colocada no nos dice nada acerca de su forma y medidas. Así, unos pensaban que tenía forma rectangular y otros forma semicircular. Pero como el movimiento se demuestra andando y no con teorías académicas,Llillian Watson descubrió, tras gran número de pruebas cuál es la forma exacta de la toga romana:
La toga tenía esta forma, a medias entre un rectángulo y una media luna. Según Collen McCullough, para un romano de 1,75 metros de altura y 89,5 cm de cintura, la toga debía medir 4,6 m de anchura por 2,25 m de longitud. La genial autora australiana ha deducido que como la toga dejaba casi inoperativo el brazo izquierdo, los romanos togados no podían usar ropa interior bajo la túnica. De ahí la macabra costumbre de los romanos al ser asesinados (entre ellos César) de colocarse bien los pliegues de la toga, para que al caer no quedara su bajo vientre al descubierto.
En la imagen, el autor de esta página web. A la izquierda vistiendo túnica senatorial con latusclavus de púrpura ceñidor de cordón de lana y los calcei (zapatos) negros senatoriales. Esta túnica que llevo es una túnica militar, que se diferencia de la civil porque es más corta, por encima de la rodilla, mientras que la civil bajaba hasta por debajo de la articulación. A la derecha estoy vistiendo la toga virilis. Con el tiempo la toga se acortó para que su uso fuera más cómodo, la que yo estoy vistiendo es una toga de mediados del siglo I d.C. que mide unos tres metros de longitud. El peinado que llevo en las fotos es el típico peinado romano, pelo corto y flequillo peinado hacia delante. A partir del principado de Augusto se implantó la moda de usar túnica y toga blancas, con lo que la lana con la que se confeccionaban se blanqueaba en los batanes por procedimientos naturales. Poco a poco se fueron utilizando otros tejidos más suaves y finos para estas prendas además de la clásica lana.
La mujer en Roma tenía mucha más libertad que la mujer griega y podía divorciarse de su marido conforme a las leyes, recuperando incluso su dote. No es que fuera una situación ideal la suya, ni mucho menos, porque la mujer hasta hace bien pocos años ha estado oprimida y reprimida en Occidente y aún hoy está esclavizada en muchos países donde incluso es mutilada ritualmente. Pero en Roma su situación era de las mejores entonces, sin duda por la influencia etrusca. Sus ocupaciones consistían en el gobierno de la casa, las labores del hogar y el cuidado de los hijos. Generalmente los matrimonios de los nobles romanos se concertaban cuando los futuros contrayentes eran aún niños para evitar así que un plebeyo entrara en la familia. Julia, la tía de César, se casó con Cayo Mario, que era plebeyo, con lo que éste pudo emparentar con la nobleza. Este matrimonio tuvo su parte de conveniencia (Mario era plebeyo pero muy rico y la gens Julia era muy noble pero pobre), pero también tuvo su parte romántica porque Mario y Julia se amaron apasionadamente. El amor y la felicidad eran metas importantes para los romanos que, si podían, se casaban con la persona que mejor pudiera satisfacerlas. Como nos pasa hoy en día a nosotros.
Una mujer con la stola, el típico atuendo romano. Aparte del atuendo, las mujeres romanas mostraban su pertenencia a las clases por la calidad de sus peinados. Las esculturas conservadas a partir de finales del siglo I d.C. muestran algunos que más parecen ser obras escultóricas que peinados.
César se casó cuatro veces y tuvo un solo descendiente: su hija Julia, que se casó con Pompeyo y murió cuando iba a darle un hijo. César recibió la noticia cuando desembarcaba de su segunda expedición a Britania. Al escucharla dió las últimas órdenes a sus hombres para el desembarco del equipo y subió solo a un cerro donde pasó toda la tarde. No quería que sus hombres le vieran llorar.
La prematura muerte de su padre hizo que César creciera bajo la tutela de su madre Aurelia, una fantástica mujer de gran fortaleza que protegió a su hijo de los avatares de la guerra civil (su decidida participación en el indulto de Sila y en reunir el rescate para los piratas cilicios salvaron al joven César la vida dos veces gracias a su energía de matrona romana) y se ocupó de que su hijo tuviera la mejor educación que ella podía pagar. César nació en el barrio popular de Roma, la Subura. Y allí, en la ínsula o bloque de viviendas alquiladas propiedad de su madre, aprendió varios idiomas y bastantes cosas más que no se aprenden del pedagogo. La influencia de la austera Aurelia en César es muy grande, sin duda fue ella la que le inculcó el valor de la dignitas, la más grande de las virtudes romana. En lo mejor de Julio César no nos es difícil descubrir a Aurelia. La familia de César tenía un árbol genealógico impresionante, pero no era rica, ni mucho menos. César pasó por frecuentes apuros económicos ya que gastaba enormes sumas de dinero y continuamente andaba entrampado, generalmente con su amigo Craso que le daba crédito tras crédito.
Denario de plata con la imagen de César. El denario era la moneda estándar del mundo greco-romano, equivalía exactamente a una dracma ática griega y era el patrón plata del Mundo Conocido. Un denario de plata pesaba unos 4,55 gramos. En la época de César, la relación entre plata y oro era de 20 a 1. Esto significa que para comprar 1 kilo de oro eran necesarios 20 kilos de plata. Lo cual nos indica que había mucha plata circulando y poco oro. La moneda más usual en Roma era el sestercio, moneda de latón que pesaba unos 25,4 gramos. 6 sestercios equivalían a 1 denario. El sestercio se dividía en 4 ases que era la moneda de más bajo valor de Roma. 24 ases eran 1 denario. Con la apertura de minas de oro en España, Augusto pudo por fin paliar la escasez de este metal en Roma acuñando los famosos aureos o monedas de oro, pero el denario de plata siguió siendo el referente monetario, no sólo de Roma, sino de todo el Mediterráneo. Los legionarios de César tenían un sueldo establecido de 225 denarios anuales (1.350 sestercios